Queridos amigos:
Ya estamos a viernes, y por poco no tengo el viernes más triste de mi vida, pero gracias a Dios se han ido arreglando las cosas. Anoche a las 22:31 recibía la llamada de mi hermano Manolo para avisarnos que mi padre estaba muy grave.
Cuando llegué me encontré a un hombre en muy mal estado, ausente y con gran dificultad para respirar. Estallé de rabia, sobre todo porque desde que salió el pasado 5 de enero, algo dentro de mí me alertaba de algún peligro, como si alguien o algo quisiera indicarme que mi padre tenia algo más.
Recordé el pasado martes, cuando una corazonada me hizo ir bien temprano a casa de mi madre, y buscar a su médico de cabecera, gestionar una ambulancia, y llevar a mi padre al hospital, menos mal que así fue porque de lo contrario ya no estaría aquí.
¿Cómo pueden confundir una sepsis generalizada con una depresión?¿Acaso tras cuatro consultas a los médicos nadie podía haber mandado una analítica como en casa gestionamos gracias a un amigo?¿No podían haber hecho una ecografía para ver el estado de la operación?
Lástima que bajo amenazas, la gente si se ponga las pilas, máxime cuando han estado a punto de cagarla, ahora parece que las cosas han mejorado un poquito pero aún la situación sigue siendo muy grave.
Os ruego oraciones por su mejoría. Buenas tardes.
Rezaré para que se mejore. Un abrazo.
Ana,!que rachita hija!,menos mal que se arregló todo,!qué susto! ¿no?,yo no se de donde sacas fuerzas y tiempo,me gustaría poder ayudarte,dime si puedo hacer allgo además de rezar,me acuerdo muchísimo de tí.Un fuerte abrazo Rocío
Que se mejore, y que la familia lo llevéis con paz