¿EXISTEN LOS BARBEROS?


Con esta tonta pregunta, comienzo mi post de hoy, pero para mí es igual de tonta que la de preguntarse ¿EXISTE DIOS?

Un señor estaba en una barbería, esperando su turno para pelarse, mientras el barbero y el cliente que le precedían mantenían una conversación dudando sobre la existencia de Dios, en su argumentario esgrimían distintas razones cómo que si Dios existiera no habría hambre ni enfermedad en la Tierra, todos tendríamos lo suficiente para vivir y no habría personas que pasan hambre, no habría asesinos, y no se cuántas cosas malas que nos acechan hoy día y nos han acechado durante toda la humanidad.

Al llegar su turno, le dijo al barbero, pues perdone que me meta en la conversación que ha tenido con el cliente anterior, pero yo soy creyente, y creo que Dios existe, en mi vida lo veo todos los días, y si no, mire usted:

  • Mi esposa estaba muy enferma nos encomendamos  y se ha curado. A lo que el barbero le replicó, pues yo pedí por mi madre y sin embargo se murió.
  • Me quedé sin trabajo, recé y encontré trabajo muy pronto, eso sería casualidad, a ver si en estos momentos con la crisis que hay lo volvería a encontrar también.
  • Y así durante la sesión de corte.

Al acabar, el pobre hombre se fue muy triste pues se sentía que no había podio hacerle entender al barbero la existencia de Dios. Al salir de la barbería estaba lloviendo, al entrar en un portal encontró un señor lleno de raftas y barbas, y dos señores más melenudos en la indigencia que se refugiaban en dicho portal, algo en el se iluminó, salió corriendo y entró de nuevo en la barbería.

Señor Barbero, Señor Barbero. ¿O no es usted barbero?

El barbero le miró extrañado. ¿Qué me dice?

Que usted no es barbero, ni existe.

El barbero se quedó sorprendidísimo, pensando que al buen cliente se le había ido la cabeza. No entendía nada.

Entonces el cliente le dijo, no ponga usted esa cara. ¿Usted existe no?

El barbero se río jactandose y le contestó: A ver, ¿Con quién está usted hablando entonces?

Pues según su teoría no, porque, si usted existiera no habría hombres con largas barbas, con largos pelos, con raftas y con melenas, sino que todos iríamos bien peinados.

El barbero le contestó, es que hay clientes que no quieren pelarse, y eligen esa forma de llevar el pelo.

Entonces, usted mismo se ha contestado, Dios existe pero cómo usted también nos da la libertad para ir a Él o no, el que lo busca obtiene el 101%, pero claro hay muchos hombres a los que les ocurre cómo a esos que no quieren ir a la barbería y no lo quieren conocer.

Al final el barbero, no dudó nunca más de la existencia de Dios.

16 comentarios en “¿EXISTEN LOS BARBEROS?

  1. Querido amigo:

    Los viajeros que están de paso, alguna vez vuelven a un determinado lugar, yo misma, hace once años fui a Asturias, y siempre me dije que volvería, si Dios quiere, volveré este año con mi familia, a presentarla a la Virgen de Covadonga, así que espero, que en tu siguiente ruta, tengas a bien, hacer parada en esta Posada, dónde estamos encantados de recibir a gente cómo tú. La vida me ha demostrado que muchas personas que se llaman ateas o agnósticas, son grandes seres humanos con un corazón, cómo decimos aquí en Cádiz en mi tierra, que no les cabe en el pecho, ellos les llaman principios, los cristianos le llamamos virtud. Yo pienso que hay gente que está tan llena de Dios, que simplemente no necesitan buscarlo, seguramente ese será tu caso, y el de otra mucha gente grande que conozco. También conozco a muchos que rezan cómo yo, y que bueno, mejor no hablar. Pienso que la humanidad, es algo así como la inmensidad del mar, por desgracia muchas veces vemos la bolsa de plástico que flota en el agua y que estropea el paisaje, pero no vemos el bello paisaje, que dentro del mar encontramos, lo que me refiero, que lo importante es tener tu interior limpio, y el día de mañana cuando nuestro ciclo acabe aquí, ojalá nos encontremos en alguna parte, que yo llamo cielo. Mientras tanto, tienes posada para cada vez que estés de paso.

    Un gran abrazo.

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  2. Querida amiga:

    Una discusión sobre si Dios existe o no, que nunca nos convencería a ninguno, no tiene ninguna importancia mientras se tenga una ética. Que tú lo llames moral o yo ética no importa mientras se sea buena persona, y sé que lo eres. La creencia en Dios es lo único que nos separa, pero comparto y aprecio tu forma de vida y de pensar.

    Agradezco profundamente tu bienvenida, pero sólo soy un viajero que está de paso. Simplemente me gusta estar en contacto con todo lo que hace la gente. No quiero alterar la calma de vuestro ecosistema.

    Ha sido un auténtico placer leerte, espero que seas muy feliz y que hagas felices a quienes te rodean.

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  3. Querido amigo:

    Acabo de pasar por una época baja de ánimos, y en primer lugar me gustaría pedirte disculpas por no haber atendido y respondido tu comentario cómo mereces. Dicho esto, que te lo digo desde el corazón, me vas a permitir que conteste tus comentarios.

    DIOS EXISTE, por supuesto que sí. Si nos vamos a la teoría sobre cómo se inicia el cosmos, esa fuerza que lo movió todo, no pudo ser otro que Dios. Pero no voy a entrar a rebatirte de esa forma, pues sería muy fácil hablar de teorías que han tenido otros, voy a hablarte de mí.

    Mi vida es un ejemplo constante de que Dios existe, de que Dios es Padre y de que Dios me quiere, muchas veces decir esto, ha despertado en ciertas personas sensaciones dispares, algunos lo llaman casualidad, otros lo llaman necesidad, otros lo llaman ignorancia, y así un largo etc. Para mí es evidente Dios existe, y Dios está dentro de mí, y dentro de tí también y dentro de todos.

    Dios existe cuando un desconocido te presta su ayuda desinteresada.
    Dios existe cuando estás triste y alguien te alegra.
    Dios existe en la soledad, Dios existe en la pobreza, Dios existe en la riqueza, Dios existe en la enfermedad, Dios existe en la familia.

    Decir que Dios no existe, el simple hecho de decirlo, plantea la duda, pues si no existe es porqué se ha buscado, y no se ha podido encontrar.

    Decir que Dios no existe, es no saber ver la vida, la vida no puede ser concebida sin Dios, su causalidad, es ese toque tan necesario para el hombre, el hombre existe porque existe Dios y quiere mejorar porque cómo un hijo, intenta imitar a su progenitor.

    Una mujer y un hombre por ejemplo, pueden estar en perfecto estado de salud, tener capacidad reproductora, no tener defecto alguno, y sin embargo ella no se queda embarazada, cuando quiere, sino cuando Dios, nuestro creador, piensa que es el momento adecuado.

    Estás triste, desconsolado, y de buenas a primera aparece alguien que te alegra, ten la seguridad que Dios te lo ha enviado.

    Estás muy feliz, y alguien viene a contarte tu sufrimiento, Dios llama a tu puerta, para recoradarte que has de compartir tu felicidad con los demás.

    Mira la Naturaleza, los pájaros, los peces, los insectos, los mamíferos, las flores, los árboles, los ríos, todo forma un perfecto ecosistema, que se ve alterado por quién, por el hombre, pero todo es fruto de la creación.

    Y es que a todos se nos da el defecto y la muletilla para superarlo.

    Y sin más, agradecerte de nuevo de todo corazón, tu participación en mi blog, espero que nos veamos muchísimas veces, y encantada de dialogar contigo.

    BIENVENIDO. UN CORDIAL SALUDO.

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  4. JORGE:

    Un ateo niega sin pruebas la existencia de Dios, lo que es un error idéntico a afirmar su existencia con carencia de demostraciones. En ausencia de pruebas la única opción consistente con la lógica es el agnosticismo. Cualquier dios podría existir.

    En cuanto a Santo Tomás, sus razonamientos son sumamente interesantes, pero plagados de errores y falacias, lo que es consecuencia de su momento histórico (siglo XIII) y del precario desarrollo del conocimiento humano en su época.

    Por ejemplo, sus argumentos 1 y 2 son en realidad el mismo. La inmovilidad y el movimiento requieren de un motor para cambiar, sí, lo que es una causa eficiente. Las relaciones causa-efecto son aplicables a la mecánica, al mundo del movimiento. Hablar de “motor inmóvil” y “primera causa” es referirse a lo mismo, lo que con nuestro conocimiento científico actual podemos denominar “Big Bang”, la colosal explosión causante de todo cuanto observamos que fue demostrada, entre otras cosas, por el descubrimiento de la radiación cósmica de fondo en 1.965. La ciencia nos da ese “motor inmóvil” y esa “primera causa”. Querer situar a Dios en ese momento, como hizo Juan Pablo II cuando pidió a Stephen Hawking que no siguiera investigando el Big Bang, es decisión de cada cual.

    Su tercer argumento es sólo aparentemente lógico. Efectivamente todo ser que existe es contingente, ¿pero por qué es forzoso que exista un ser necesario? ¿Acaso es imposible un Universo en el que todos los seres fueran contingentes? Su frase “de otra forma, lo posible no sería más que posible” es una contradicción inherente, los elementos de la frase se contradicen a sí mismos. Lo posible, por definición, no es más que posible. Que Santo Tomás temiera un mundo sin elementos necesarios no implica que este mundo no exista. Por lo que sabe la ciencia, todo el Universo que conocemos es contingente. Ahora bien, si por “necesario” entendemos el sustrato en que debe basarse todo lo demás, entonces estaremos hablando del espacio-tiempo, que también nació con el Big Bang.

    El error del cuarto argumento de Santo Tomás es similar al del tercero. Aceptando que existen cosas imperfectas, ¿por qué debe existir algo perfecto? ¿Qué es, exactamente, algo perfecto? Sería extraordinariamente complicado explicar a un no creyente que el Dios cristiano es perfecto en vista del mundo que nos rodea. Por otra parte, según cómo definamos la perfección, podemos encontrarla allí donde nos interese. ¿No son perfectas las matemáticas? ¿Y los electrones? ¿Y el ciclo del agua? ¿Y las plantas realizando la fotosíntesis? ¿Y cuándo ha fallado la gravedad?

    El quinto y último argumento es el más claramente erróneo. ¿Cuál es, exactamente, esa finalidad de nuestro mundo? El Ser Humano lleva siglos tratando de entender sin éxito ese sentido de la vida. Pero la falacia evidente no está ahí. Aun aceptando que existiera esa finalidad en nuestra vida y en nuestro mundo, y que toda la complejidad que nos rodea fuera obra de Dios, ¿cuál fue la inteligencia que diseñó a este creador? Es decir, si nuestro mundo, por tener una finalidad, requiere un creador inteligente, Dios, dotado de un enorme poder que destina a las finalidades de su voluntad, debería requerir también un creador. Si se puede aceptar que algo tan increíblemente complejo como Dios no necesita creador, ¿por qué no podríamos aceptar que nuestro Universo tampoco necesite un creador?

    Pese a las críticas, gracias por incitarnos a pensar con tu comentario. Espero que mi réplica te sirva igualmente para pasar un buen rato razonando.

    GRACIELA:

    Respecto a lo que dices de la culpa por actuar con libertad, no entiendo por qué un no creyente va a librarse de la culpa por no creer en Dios. Más bien lo veo al contrario. Si alguien no cree en Dios es el único depositario de su responsabilidad. No podrá actuar de cualquier modo pensando que será perdonado por un ser superior, o que algún otro arreglará sus desaguisados. Un no creyente está obligado a saber que cuanto hace es su responsabilidad exclusiva, y que cuanto le ocurra en la vida dependerá de cómo se comporte, consigo mismo y con los demás. Un no creyente no reza para pedir salud: se pone guantes, gorro y bufanda y va al médico cuanto tiene toses y estornudos, porque cree que su salud, así como todas las circunstancias de su vida, dependen de lo que haga, y no de lo que crea. Con esto no quiero decir que los creyentes sean irresponsables, ni mucho menos, sólo quiero afirmar que la responsabilidad personal no desaparece por no creer en Dios.

    Totalmente de acuerdo en cuanto a que la ciencia tiene un límite. Se limita a aquello que puede demostrarse, no entra en disquisiciones como la naturaleza del alma después de la muerte. Ahora bien, no estoy muy de acuerdo con eso de que la fe en Dios nunca falla. Durante la Edad Media, las epidemias se combatían únicamente encomendándose a Dios. No dudo de la fe de aquellas personas, que creerían firmemente que Dios los ayudaría en las enfermedades que los afligían a ellos y a sus familias. Sin embargo, y por poner un ejemplo, entre 1.348 y 1.349 la peste negra mató a casi un tercio de la población europea. Hoy en día controlamos las epidemias gracias, entre otras muchas cosas, al uso de antibióticos. Por tanto, ¿cura la fe o cura la ciencia? ¿Entonces no falla la fe? Quizá el consejo más práctico sería el inverso al que utilizas: Cuando se llegue a los límites de la fe, tal vez habría que dar una oportunidad a la ciencia como medio para entendernos a nosotros y a nuestro mundo.

    Gracias por mantener tan animado e interesante este blog.

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  5. Querida Ana, muy bueno tu escrito del barbero, y pienso humildemente ¿no hay personas que les convenga pensar que no hay Dios para así no sentir cargos de culpa por las cosas que hacen en nombre de una falsa libertad?.Tambien pienso que la ciencia(humana) tiene un límite y sería bueno que las personas que creen en ella cuando se les termine, prueben con la fe en Dios él nunca falla lo digo por experiencia. 2Corintios 10:3-5 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales,sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Besos

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  6. Ojo que los ateos son ateos, solo por la gracia de Dios que nos hizo libres y así nos ama.

    Y citando a don Miguel de Unamuno: “Hasta un ateo necesita a Dios para negarlo”.

    Para Santo Tomás la existencia de Dios era evidente, y no necesitaba comprobarlo, sin embargo propone 5 vías metafísicas (la verdadera eh, no la engañosa que está poniendo de moda la nueva era) para quienes tenemos menos fe, expuestas de modo magistral en su “Suma Teológica”:

    1. La primera es la vía del movimiento: la realidad del cambio o del movimiento (en sentido aristotélico) exige necesariamente la existencia de un primer motor inmóvil, porque no es posible fundarse en una serie infinita de iniciadores del movimiento.

    2. La segunda es la vía de las causas eficientes: puesto que las causas eficientes forman una sucesión y nada es causa eficiente de sí mismo, hay que afirmar la existencia de una primera causa.

    3. La tercera es la vía de la contingencia y del ser necesario: como es un hecho que hay seres que existen y que podrían no existir, esto es, que son contingentes, es forzoso que exista un ser necesario, ya que, de otra forma, lo posible no sería más que posible.

    4. La cuarta es la vía de los grados de perfección: puesto que todas las cosas existen según grados (de bondad, verdad, etc.), debe también existir el ser que posee toda perfección en grado sumo, respecto del cual las demás se comparan y del cual participan.

    5. La quinta es la vía teleológica o del orden y la finalidad: existe un diseño o un fin en el mundo, por lo que ha de existir un ser inteligente que haya pretendido la finalidad que se observa en todo el universo.

    Existen otras vías a las que mejor corresponde llamar “argumentos complementarios”. Pero eso ya haría muy “Long play” el comentario

    Definitivamente Dios existe, y eso hace que nada me preocupe y por eso disfruto de su creación.

    Gracias y bendiciones.

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  7. Grac ias por acordarte de mi cumple, ¿cómo lo conseguiste, Anaroski?

    He añadido tu blog a mi pág de favoritos. Besazo.

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  8. Este escrito podría emplearse no sólo para demostrar la existencia del Dios cristiano, sino para todos los seres a los que a lo largo de la Historia la Humanidad ha atribuido algún tipo de poder sobrenatural. Si alguien cree que este razonamiento demuestra la existencia de Dios, debe admitir que también demuestra que existen Alá, Zeus, Manitú, los extraterrestres, las hadas madrinas y los elfos del bosque. O todos o ninguno. El otro día mi dolor de muelas se quitó porque un dragón invisible con conocimientos de medicina me curó. Si hay gente enferma es sólo porque se niegan a creer en los dragones invisibles que usan estetoscopio y firman recetas.

    Una demostración debe ser un razonamiento en el que a partir de premisas aceptadas se obtengan conclusiones lógicas. En este escrito no se demuestra la existencia de Dios, sino que éste es un hecho que se da por sentado desde el principio, por lo que sólo servirá como lectura complaciente para quien sea creyente desde antes.

    Por otra parte, la analogía barbero-Dios es bastante inapropiada, porque mientras que a Dios se le atribuye omnipresencia y omnipotencia (independientemente de que nos dejara a nuestro libre albedrío), el barbero no ha dicho en ningún momento que si los de su profesión existen no deban existir melenas ni barbas. Además, mientras la naturaleza de Dios es etérea, y por tanto no demostrable por medios humanos, es complicado negar la existencia del barbero: se le ve, se le oye, se le toca, se le puede grabar en vídeo y sería reconocido como una persona por cualquiera que le viera, independientemente de su origen o de su fe.

    Esa es la diferencia entre ciencia y religión, entre pruebas y fe, y no es una distinción banal.

    Para cualquier religioso sería mucho más productivo no meterse en estos campos de la lógica, ya que todo tipo de fe ha escapado siempre de ella. Basta con creer, con no necesitar pruebas, con estar convencido de que Dios existe porque así lo siente uno en el interior. Ahora bien, mucha gente siente en su interior el convencimiento de la existencia de muchas cosas, frecuentemente contradictorias entre sí (como los diversos dioses de la Historia). En estas circunstancias es sorprendente no dudar de las propias creencias sin ninguna prueba a la que agarrarse.

    De cualquier modo, ánimo Anaroski, es un escrito interesante en un blog interesante.

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  9. Hola ANAROSKI.
    La Noche de Reyes, tan llena de ilusión y alegría fui con mi pequeñuelo de 3 años a recibir a los Reyes en la Parroquia de Santa Sofía, sita en Alcorcón (Madrid); antes que llegaran (los Reyes) el Parroco se dispuso a leer el Evangelio del día de Reyes y despues nos dijo su homilia… homilia llena de enseñanzas y de entre ellas nos contó la que acabas de mencionar en esta entrada que cuando la he leido me he empezado a reir porque el tema tiene mucha gracia, mejor dicho…el parroco cambió un poco el tema, el que va a la Barberia en este caso es un sacerdote, que el que va al Barbero (ateo) es un Sacerdote y éste le hace pensar creyendo al final en DIOS.
    Que este año los que tengan un corazón de piedra atado a las cadenas del egoismo se lo ofrezcan al Niño Jesús con humildad y que el Niño se lo cambie por uno CORAZÓN DE CARNE.
    SALUDOS ANAROSKI.
    .
    Que el Niño Jesús convierta ese corazón de piedra en uno de Carne

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  10. Holaaaa

    Me ha gustado mucho la historia del barbero, muy gráfica.

    ¿Cuando vienes por Madrid…? A ver si es pronto, que llevo las “raftas” muy largas…jajaja, y así me das una rapadita de las tuyas…a ver si me vienen las ideas.

    Besitos…

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