¿CUANTO VALE UNA VIDA?


El próximo domingo día 29 de marzo, tenemos una cita ineludible, y las cosas nos las han puesto bien facilitas, si no podemos ir a Madrid, hay más de 80 concentraciones en distintos puntos de la geografía española. Y es que el tema es bien importante, defender la vida, defender el futuro y cómo consecuencia defender nuestra sociedad de la decadencia que a toda mecha quieren imponer.

Decir sí a la vida, nada tiene que ver con la religión, decir sí a la vida, nada tiene que ver con la economía, decir sí a la vida, nada tiene que ver con la enfermedad, decir sí a la vida, es respetar al otro. Y no cabe en una sociedad desarrollada y moderna, discutir temas, que ni siquiera tienen discusión, o ni habría de tenerla.

Es una vergüenza grandísima, que nuestro país se divida en el sí y en el no, cuando todos deberíamos de pensar al unísono, y gritar un rotundo SÍ, y dejarnos de cuentos, historietas y milongas.

Todos los aspectos en los que se basa la ley son discutibles.

1º ¿Acaso no se puede ser ateo y estar a favor de la vida? ¿Es que acaso los ateos no respetan a su prójimo? ¿Es el respeto a la vida, y la defensa de la misma una exclusividad de la religión católica?

2º Economía, este punto es el más gracioso, ¿acaso un matrimonio no puede sufrir una grave crisis después de haber tenido dos hijos? ¿que haríamos entonces practicarles la eutanasia porque no los podemos mantener?

3º La enfermedad, ¿cuántos hijos enferman despues de nacer, o mueren con edades jóvenes? ¿Por qué no vemos la botella medio llena en vez de medio vacía? Una chica me decía el otro día, tras un mes de fallecer su marido, que por cierto ha fallecido de un cáncer brutal con 27 añitos, y su viuda de 25, me comentaba, a pesar de todo, he tenido la suerte de disfrutar 13 años de un hombre maravilloso, nos conocimos cuando yo tenía 12 años y el 14, desde entonces nos hicimos novios, hemos estado casi tres años casados, los últimos 8 meses han sido muy duros, el ha luchado hasta el final, pero he tenido la suerte de tenerle a mi lado. Mi pena, es que no he podido tener hijos, no me quedé embarazada. Si le preguntamos a la suegra de esta chica, que si hubiera sabido que su hijo iba a morir con 27 años le hubiera abortado, ¿creéis que hubiera dicho que sí? por eso, y aunque se que desde mi prisma, que gracias a Dios tengo tres hijas sanas, es muy fácil hablar, nadie está libre de enfrentarse durante su camino de la vida a la enfermedad, propia o de algún familiar. Yo misma tuve epilepsia infantil, y estuve en tratamiento durante 14 años, además, era hiperactiva, (bueno y ahora un poco todavía), ¿tenía mi madre que haberme abortado? ¿acaso tenía yo que haber pedido la eutanasia para mi madre para que no sufra un cáncer? ¿tenía que haber abortado de mi hija Blanca cuando supimos que iba venir al mes de que a su padre le hubieran dicho que su empresa cerrara y mi negocio estuviera más muerto que vivo?

Si hay algo claro, que con amor, trabajo y fé, de todo se sale, se pasan rachas mejores, se pasan rachas malas, y algunas que parecen insoportables y que no las puedes siquiera sobrellevar, pero pasan, y si sabes sacar la moraleja, sales fortalecida, sin embargo, la historia no la escribieron los cobardes.

Hoy mi hija, de 8 años, ha traído un precioso dibujo del cole, el tema, el aborto, y venía horrorizada, y me ha preguntado, Mamá ¿cómo es posible que la vida de un lince sea más importante que la de una persona? Yo no quiero que se muera el lince, pero si tu lo atropellas vas a la cárcel, pero si hubieras matado a mi hermanita Blanca, no te habría pasado nada? ¿Por qué dejan que pasen estas cosas, nadie les riñe ni les dicen nada a estos señores malos? ¿Por qué no los castigan o los echan? Eso lo piensa mi hija, con 8 años, y claro podrán decir que en su cole que además es del OPUS, le han lavado la cabeza, y que su madre facha también. Pues desde luego, prefiero ese lavado de cabeza, a que le cuenten la milonga de que un aborto es quitarse un grano, y algún día pueda caer en el error y enfrentarse a un niño despedazado, que no pueda borrar nunca de su conciencia. Tropiezos los tenemos todos, pero por supuesto, prefiero un embarazo no deseado, que un trauma para toda la vida en la mente de mi hija.

Nuestras acciones tienen consecuencias, y hemos de asumirlas, queremos libertad para fornicar como locos, queremos placer, no queremos compromisos, ni ataduras, y yo lo respeto todo, pero no hagamos el coste de esta historia de falsa libertad progre tan alto, no paguemos con la aniquilación de una vida.

BUENAS MADRUGADAS.

3 comentarios en “¿CUANTO VALE UNA VIDA?

  1. excelentes razonamientos, que todo les haya salido bien en la marcha y que la gente despierte conciencia por el bien y la supervivencia de nuestra especie. un abrazo. Hilda

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  2. Dada la hora que es, sólo te diré una cosa: ¡¡qué razón tienes!!
    Bueno, otra más, ¡qué descanses! (¡y yo también!).

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