Acoso es fastidiar sin descansar, y mi familia y yo lo venimos sufriendo en silencio cómo las hemorroides, y ya hoy me he hartado y he decidido denunciarlo.
Tenemos que aguantar todos los días cómo algunos niños del barrio, con sus pelotas nos dan balonazos en nuestra fachada y nos embarcan pelotas en nuestro patio, algo que es muy desagradable de soportar sobre todo a la hora del descanso después del almuerzo. Teniendo en cuenta que mi marido llega a casa a las dos menos diez y tiene que regresar al trabajo a las tres y media, el pobre hombre tan sólo tiene un ratillo para descansar y volverse a incorporar a su actividad laboral. No sabemos de que forma dar las quejas para que no nos molesten, y ya lo último ha sido lo que ha ocurrido en estos días, fuimos a dar las quejas a unos vecinos, de que por favor sus hijos jugaran en su fachada y no en la nuestra, la respuesta fue, “espero que se haya quejado de todos y no solo de los míos”, a lo que le contesté que podía quejarme de los que conocía de los que no conocía no podía quejarme, y me marché. Al día siguiente mi MERCEDES apareció totalmente arañado, y para colmo esta noche le han tirado una pedrada y me han roto un cristal. ¿CASUALIDAD? ¿QUÉ CREEIS?
Esta es la ESpaña del desgobierno, en la que la gente te fastidia y te amarga la vida y tu no puedes hacer nada de nada, aguantarte y fastidiarte, mis hijas que son tres juegan dentro de mi patio, y tienen prohibido el juego de pelota para no molestar a los vecinos, no salen a las calles peatonales de la Urbanización, salvo que su padre o yo lo hagamos con ellas, en primer lugar por su protección y en segundo lugar porque somos responsables de nuestros hijos, sin embargo estos niños deambulan horas y horas por aquí, sin que sus madres ni siquiera se asomen a la puerta a ver si siguen ahí jugando incluso cuando lo hacen dos calles más atrás en la mía. Encima parece ser que los bichos raros somos nosotros, y también tenemos que aguantar, en estas ocasiones, me gustaría tener mucho dinero para contratar a un detective privado que me vigilara las 24 horas el coche, y poder hacer que el peso de la ley caiga encima de quienes se la toman por su mano y sin razón, de momento, lo único que tengo es que en dos días me han arañado el coche entero y me han partido un cristal, creo que un precio muy caro, por pedir con educación que no den balonazos sobre mi fachada, y respeten las horas de descanso.
BUENOS DÍAS DE UNA ANAROSKI MUY CABREADA.