La felicidad de un niño


 

Acabo de ver un video sobre acogimiento familiar en internet, la verdad que hace algo más de un mes conocí a Manuel, un bebé que estaba en acogimiento familiar. Y desde entonces no he podido dejar de pensar no solo en él, sino en todos los niños y niñas que cómo el viven una situación dramática que les aparta de su familia, bien porque la hayan perdido o bien porque no tengan capacidad para cuidarles.

No me siento ni mucho menos una madre ejemplar, ni creo que tampoco tenga una familia ejemplar, total las que he conocido que se creían ejemplares, tenían mucho que esconder, demasiado quizás a veces no sabían donde estaba la realidad porque se afanaban en proyectar una imagen a la sociedad que ni mucho menos tenía que ver con ellos mismos, pero eso es harina de otro costal.

En estos tiempos en los que el Sí y el No a la vida están enfrentados, hay muchos niños que necesitan amor, muchos padres y madres que no han aprendido a darlo, o simplemente no han tenido la oportunidad de conocer ese amor para luego ser capaz de ofrecerlo, no olvidemos que a andar se aprende andando pero amar se aprende siendo amado.

Cada noche me acuesto pensando si quiero lo suficiente a mis hijas, si hago realmente todo lo que está en mis manos, si busco verdaderamente su felicidad y no la mía. Ser madre es complicado, pero a la vez apasionante. Pero eso de ser madre por un tiempo, dar tu amor sabiendo que algún día ya no volverás a verle eso es difícil, tiene que serlo de hecho yo no sé si sería capaz de hacer algo así. Hay que ser muy valiente y muy generoso para embarcarse en una aventura así, y así se lo transmití a la madre de acogida de Manuel, el bebé marroquí que conocí a principios de septiembre.

Quizás nuestro problema, el de todos, es que nos hemos vuelto demasiado cómodos, que no queremos más preocupaciones, aunque las nuestras sean sandeces o nimiedades, la vida es muy dura para muchos de estos pequeños y nosotros seguimos quejándonos por tonterías como si nada.

 

2 comentarios en “La felicidad de un niño

  1. Yo tampoco sería capaz, por eso he escrito este post, creo que la generosidad de esas familias que llevan a cabo esa labor altruista es todo un ejemplo.

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