Triunfo, derrota, o ambas cosas


Desde que somos pequeños se nos enseña a hacer las cosas bien, a trabajar buscando la excelencia, buscando el éxito, la perfección y a intentar ser cada día un poco mejor. Al menos así me educaron a mí desde que nací. Frases como “las cosas bien hechas Dios las bendice”, “aunque te cueste hazlo ySigue leyendo “Triunfo, derrota, o ambas cosas”

Tu vacilándome, y yo esperándote


Cantaba el Dúo Dinámico una canción que si no recuerdo mal decía algo así: “Tu vacilándome… Y yo esperándote. Tu sabes cuanta gente hay que va burlándose? Y espera que este amor sin más… vaya apagándose?” Pues a veces ocurren estas cosas, hay ocasiones en las que las personas aguantan, tragan, siguen aguantando, siguen tragando, pero poco a poco seSigue leyendo “Tu vacilándome, y yo esperándote”

¿Realmente las familias importan?


¿La familia importa? ¿Las mujeres importamos? Son dos preguntas que me hago en estos días de kilómetros en coche y paseos por las calles de los pueblos de la provincia. Parece que hablar de familia no está de moda, y que lo importante se centra en la economía, la inmigración, ese manido concepto de géneroSigue leyendo “¿Realmente las familias importan?”

Si el Señor no construye la casa


Dice el Salmo 126 que si el Señor no construye la casa, en vano se esfuerzan los constructores, y con esta lectura me voy a la cama hoy. Pero antes de irme a dormir me gustaría contaros algo el significado de esta frase. Muchas veces nos afanamos en lograr algo pensando que ahí se encuentraSigue leyendo “Si el Señor no construye la casa”